Sociedad, edad, deidad…en fin…

Si un ser de otro mundo tuviera la oportunidad de viajar a este, el planeta Tierra, pudiéndose camuflar como un individuo más de la sociedad…¿qué terminaría pensando de nuestra especie?

Podemos decir que eso depende de cómo sea la sociedad de la que ha venido aquel otro ser, es cierto, pero creo que definitivamente hay cosas que sencillamente podrían resultar particulares, fuese cual fuese su origen, fuesen cuales fuesen sus costumbres.

Una de las cosas que suelo pensar es, ¿por qué no atrevernos a verlo todo desde una perspectiva ajena al interior de nuestra especie, la humanidad?, ¿por qué no sentirnos lejanos a este mundo de ideologías y sistemas de regulación al que estamos tan acostumbrados que, de no estar en él, posiblemente no sabríamos qué hacer?

Se me ocurre una idea, los que se hayan leído Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, podrán comprenderla con mayor facilidad. John, un salvaje que había venido de una reserva hacia el mundo moderno de Londres a mediados del tercer milenio, se encontró con algo totalmente fatídico, mortalmente desarrollado y evolucionado, tanto que se ocasionó la muerte; para completar la idea, digo lo siguiente: cuando empezamos la lectura de aquella singular historia, pensamos “pero qué cosa tan rara”, o “qué gente tan estúpida”, “¿¡cómo es que hacen eso!?”, etc. y como personaje con el cual nos podemos sentir identificados de manera casi inmediata tenemos a Bernard Marx, un alfa-más que se siente absolutamente desolado en ese mundo y ese tiempo en el que le tocó nacer…pero, se sobreentiende que la sociedad moderna de Un Mundo Feliz no es más que UNA EXAGERACIÓN DE LA SOCIEDAD ACTUAL, pues hoy en día existen las clases, las distinciones y asignaciones según belleza, inteligencia y capacidad crítica, los condicionamientos (televisión, propagandas, revistas, cine, periódicos, etc.), el poderío absoluto del capitalismo (no se comercializa la cura contra el cáncer (que sí, ya existe) que porque no es negocio), también siempre se está en busca de la felicidad, y en la mayoría de los casos el conocimiento y el aumento de la consciencia humana pierden valor y todo se basa en poder disfrutar de la vida.

Como sea, a partir de aquellos hechos, me surgió una idea, ¿qué tal si un hombre del pasado viene a parar a nuestra época?, ¿qué pensaría?, como ejemplo más inmediato tenemos a los ancianos y ancianas, quienes a menudo reniegan por el vertiginoso avance tecnológica y la pérdida de costumbres, pero, ¿qué tal si alguien de mucho más atrás viniera de visita?

Primero que todo, creo que actuaríamos tan desesperadamente como los que en la historia de Aldous, querían conocer al Sr. Salvaje, ¿a quién no le gustaría ver en carne y hueso a un hombre de hace milenios o, inclusive, millones de años (en cuanto desarrollo, claro está)?, creo que hasta yo daría algo de lo que tengo por tal privilegio; pero ese no es el punto, el punto es que quizás ese individuo se sentiría abrumado por el hecho de que el hombre ya no gusta de vivir sobre los pastos, sino que prefiere una jungla de cemento sobre la cual sus pies tienen que mantener encerrados en bolsas de telas sintéticas, también por el hecho de que el hombre moderno puede volar y no lo encuentra tan majestuoso como se podría esperar, quizás también, porque ya no nos transportamos en animales, sino en extrañas bestias de metal que hacen un ruido concomitante con el bullicio general de gente que al pasar de cerca se mira entre sí extrañamente a los ojos y un minuto después olvidan el rostro que percibieron. Se sentiría desorientado al ver el montón de señales y letreros que hemos clavado en nuestra madre Tierra para comprender el mundo artificial que hemos creado sobre ella, también de que lo intercambiamos y obtenemos todo por medio de papeles con números y caras impresos (término que desconocería) en ellos…¡En fin!, puedo seguir y seguir con un sinfín de cambios que abrumarían a aquel salvaje.

Ahora bien, ¿qué tal si un ser avanzado visitara nuestro mundo?, podría decir que somos ridículamente primitivos, se podría bular de que aún no hayamos encontrado el balance entre naturaleza y humano, ¡o mejor aún!, de que no hayamos sido capaces aún de percatarnos de que SOMOS PARTE DE LA NATURALEZA, y no algo diferente que tiene que aprender a vivir con sus caprichos y demandas (¿?); también se mofaría de que todavía tenemos ese montón de aparatosas máquinas, ruidosas y contaminantes, que nos llevan de un lugar a otro, y también de que no hayamos podido aún comprender el sentido universal de nuestra existencia, el sentido pluralista de la sociedad, y de que nos sintamos todos enemigos de todos y desconfíemos de todo, y a todo le busquemos el lado malo, y ante todo nos sintamos atacados, y que no le demos importancia a nadie más que a unos pocos (esto es, para mí, una condición de difícil alcance). Escribiría artículos ridiculizantes sobre nuestras señales y desesperantes y exageradas campañas publicitarias, que invaden hasta el cuaderno que nos regala la universidad, ese lugar en el que aprendemos a ser individuos productivos…Se reiría, y se sentiría desesperado, al ver que aún vivimos atrapados en el capitalismo, y que por su culpa estamos encerrados en un círculo vicioso que es como un NUEVO OSCURANTISMO en el que lo que no es negocio, simplemente no sale a la luz de la sociedad, porque la desestabilizaría…Vería con pena y compasión como aún nos hacemos daño, nos asesinamos, firmamos contratos de guerra, pensamos en las batallas del futuro y tememos por el agotamiento de los recursos naturales…

Como sea…no sé realmente qué quiero hacer ver, informar o con qué quiero entretener al publicar esto, quizás simplemente sentí que debía hacerlo…pero de lo que sí estoy seguro, es de que este mundo en el que vivimos no es más que OTRA FORMA DE ORGANIZACIÓN SOCIAL, pueden haber civilizaciones infinitamente distintas a la nuestra, formas de gobierno (si es que tal cosa existe en ellas) totalmente diferentes…cosas que a nosotros nos parecerían ridículas y locas, pero frente a cuyas sociedades se cumpliría un sentimiento de viceversa para con nosotros…La vida tiene más de una forma de ser vista, y el hecho de que todos, por moralidad (y es aquí cuando te critico, Jean-Paul Sartre) hagan una cosa, no quiere decir que todos vayamos a hacer lo mismo…quizás sea cierto que sólo de esa manera se puede mantener una estabilidad social pero, no lo sé, a veces pienso que nadie tiene la verdad y mucho menos el poder para definir los parámetros que debemos seguir (a parte de, claro está, de los derechos fundamentales; la vida es, por ejemplo, algo inviolable sin importar el tipo de sociedad en la que se viva)…

Así que, ¿¡POR QUÉ NO AGREGARLE ALGO DE LOCURA Y ESTUPIDEZ A NUESTRAS VIDAS!?, ¿¡POR QUÉ NO CONSTRUIR LOS NUEVOS CAMINOS QUE SEGUIRÁN LOS SABIOS, Y MANTENER ESTA VIBRANTE SOCIEDAD EN CONSTANTE CAMBIO!?

Santiago Restrepo Castillo


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