Cuando no haya más

Por John Jairo Restrepo Betancourt, mi papá.

Cuando no haya más, que el aire que respiro sobre mi rostro frío.

Cuando no haya más, que el vacío de mis ojos sobre la luz del tiempo.

Cuando no haya más, que la dulce plegaria de los que recibimos.

Cuando no haya más, que nuestras sombras en el umbral del tiempo,

te seguiré adorando, te seguiré queriendo, te seguiré extrañando

y tendrás mi amor con el pudor del ido.

 

No me faltes corazón, aire que respiro,

luz de mi aposento, bálsamo de mi corazón herido,

fe de nuestros hijos, tiempo de mi tiempo,

pasión de mis olvidos, no me faltes que sin ti no vivo.

Ven a mis brazos dulce mensajera,

y acompaña mi camino, para recorrerlo con la fe del bendecido.

 

¡No te vayas!, ¡no te vayas! Que cuando no haya más…

Que cuando no haya más, que un gran vacío,

te seguiré adorando, te seguiré queriendo,

te seguiré extrañando con mi corazón herido.


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