Gracias, Mariana

Con su medalla de oro de los XXX Juegos Olímpicos de Londres (2012)

Por estos días, Colombia entera anda con la Marianamanía, no hay persona que no sepa quién es esta increíble mujer, y mucho menos, ¡no hay quien no se sienta orgulloso de esta paisa tan echada pa’ lante!

La historia de Mariana es, para mí, una de las que más je ne sais quoi me causan, precisamente porque de algún modo, fui cercano a ella.

A mis siete años de edad empecé a entrenar bicicross en la pista de BMX de Belén, ¡la misma en la que se formó esa admirable y ejemplar mujer desde los cuatro años de edad! En ese entonces, no tenía idea de quién era Mariana Pajón, lógicamente, pues no era tan famosa como lo es hoy.

Pero sí sé que mientras yo estaba en semillero, tratando de impresionar al entrenador para que me pasara a la categoría rockie (cosa que nunca logré), había una niña con ni siquiera 10 años de edad que arrasaba con todos (hasta con los niños, quienes salían llorando de la pista que porque una niña les había ganado).

A los ocho años dejé de entrenar bicicross, para volver a los catorce. Entrenaba en la pista de BMX de Girardota, pero había ocasiones en las que iba a entrenar o a ver competencias en la de Belén. Para ese entonces, ya sabía quién era Mariana Pajón, ¡y cómo no!, si ya se había ganado el título de Campeona Centroamericana y del Caribe, de Campeona Sudamericana, Campeona Continental, como siete veces Campeona Panamericana, otras siete Campeona Latinoamericana, Campeona Bolivariana, ¡Campeona Nacional desde los 5 años!, 2 veces Campeona de Estados Unidos, 12 veces Campeona del Mundo de BMX…En fin, era todo un personaje en el mundo del BMX.

Fue en una de esas ocasiones en las que visité la pista de BMX de Belén, que la vi. Estaba en su bicicleta, hablando con otros bicicrossistas…Al pasar, me la quedé mirando, detallándola, pensando en lo extraño que se sentía estar en presencia de alguien que había marcado tanta pauta en mi deporte. Todo un ejemplo a seguir.

(Otra vez dejé de entrenar BMX, pero inicié natación, la cual aún mantengo [en la medida de lo posible, pues con tanto estudio… ;P ])

Cuando supe que iba a los Juegos Olímpicos de Londres 2012, no dudé ni un solo segundo que ganaría medalla de oro, fue algo que tuve en mente como a un axioma, ¡simplemente así sería y punto! Y efectivamente.

Estaba en clase de Lógica y Álgebra cuando corrió Marianita, en el hall de mi universidad todos estaban gritando, algunos compañeros se salieron de clase para ver la carrera (¡ahora me odio a por no haber hecho lo mismo!, jeje). Los gritos de emoción llenaban mi cuerpo de una alegría extraña, porque era la primera vez en toda mi vida que me alegraba por el hecho de que alguien estuviera ganando en un deporte (en serio, la primera); finalmente, cuando una compañera entró al salón vitoreando, diciendo “¡Ganó!, ¡ganó!, ¡oro!”, pensé “Lo sabía”, miré a Sebastián Villa, primo de Mariana Pajón con el que estudio, y detallé su rostro…estaba sonriendo, ¿qué otra cosa podría estar haciendo?🙂

Pero detrás de tantos triunfos y tantas alegrías, hay una vida llena de disciplina, sacrificios, entrega, esfuerzo, actitud, positivismo, motivación y ¡mucha pasión! Detrás de Mariana Pajón, la Campeona Olímpica de BMX, está la muestra clara de que SÍ SE PUEDE, de que todos nuestros sueños pueden hacerse realidad, de que el esfuerzo y la entrega constantes se ven siempre recompensados, y que las recompensas serán siempre proporcionales a la magnitud de nuestros sueños, y a la magnitud de nuestros esfuerzos.

Ese día en el que Mariana ganó oro, presenté un quiz de geometría en el que me fue pésimo, y ya tenía dos notas de otros quices: 3.5 y 3.75, notas que para mí no son precisamente buenas.

Generalmente, cuando voy mal (y de esto me di cuenta tras oir tanto acerca de la fuerza mental de Mariana), me quedo así, pienso cosas malas, me digo que no puedo, que no soy capaz, que debería rendirme, que no importa lo que haga, las cosas seguirán así. Pero, el ejemplo de Mariana, una niña que se inscribió a su primera carrera de BMX con la plata de la lonchera del colegio, y que ahora es Campeona Olímpica (¡con oro!), me hizo ver y entender, más que ninguna otra persona que me lo haya dicho y re-dicho mil y un veces, que siempre debemos tener actitud positiva, ¡que debemos soñar en grande y luchar en grande por nuestros sueños!

Afiche de Mariana Pajón que tengo en mi pieza🙂

Ahora, cuando sienta que voy mal, me daré fuerzas, me esforzaré muchísimo más, pondré todo mi empeño en lo que quiero lograr, y en más de una de esas ocasiones, pensaré en el gran ejemplo en el que se ha convertido para mí Mariana Pajón, la reina del BMX.

Gracias Mariana, eres un orgullo y un EJEMPLO para Colombia.

Santiago Restrepo Castillo


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