¿Y qué tal si…?

¿Qué tal si la vida fuera un poco menos difícil?,

¿qué tal si no tuviéramos tantas cosas contaminando nuestras mentes?,

¿qué tal si no viviéramos deseando volver siempre al pasado?,

¿qué tal si no viviéramos buscando un futuro que parece inalcanzable?,

¿qué tal si no nos cansáramos de estar viviendo en el presente?,

un presente que parece gastado, magullado, ahora sobrevalorado…

¿Qué tal si no tuviéramos que preocuparnos por el horrible monstruo del mañana?,

¿qué tal si no tuviéramos que callarle al mundo sus verdades?,

¿qué tal si no tuviéramos que sufrir por lo que no hace bien alguno en nuestras almas?,

¿qué tal si nunca te hubiera conocido?…

No estaría recordando aquel momento,

aquellos momentos.

No estaría escuchando esta canción, y pensando en qué tal si…

¿Qué tal si no hablara de amor a cada momento?,

¿qué tal si dejara de pensar en aquel ser que en el baile casual me cautivó?,

¿qué tal si dejara de llorar por dentro por saber que jamás veré su cuerpo una vez más?,

¿qué tal si pudiera dejar de sentir?,

¿qué tal si pudiera dejar de ser así?, tan perceptivo.

¿Qué tal si no hubiera visto esos ojos negros de cristal?,

¿y si no me hubiera fijado en esa extraña elegancia que de un momento a otro descubrí como pura e inocente?

¿Qué tal si pudiera decir de mí que mantengo mi inocencia?,

¿qué tal si nunca hubiera jugado a jugar con el destino?,

¿qué tal si nunca le hubiera dicho a la vida que no me importaba lo que ella quisiera para mí?,

¿qué tal si nunca jamás de los jamases…hubiera dicho “sí”?

Quizás no estaría viviendo este momento,

creo que es lo más probable.

Y si nunca te hubiera conocido,

habría estado destinado a conocerte…

Ahora, ¿qué tal si pudiera dejar de preocuparme por el tiempo?,

¿y qué tal si pudiera ser perfecto en mis pensamientos…y en mis sentimientos?,

¿qué tal si lograra todo lo que me propongo?,

¿y si nunca conociera la derrota?,

¿y si nunca hubiera decidido ser honesto?

¿Qué habría pasado si nunca hubiera dicho “tenemos que hablar”?…,

¿y si nunca hubiera hecho…¡click!?

Estarías celebrando, perdido y confundido,

en un mundo que no acepta tus verdades,

alegre, triste, expuesto y escondido,

en un mundo al que te muestras pero que no te conoce.

Un mundo que no te acepta.

¿Qué tal, qué tal, qué tal?

Si además de un simple beso te hubiera entregado mi corazón,

y si no solo te hubiera ofrecido una amistad…

¿Qué tal si fuera el centro de tu vida?,

y no el secreto que con nadie puedes compartir.

¿Qué tal si el mundo fuera justo?,

y me dejara ser feliz.

¿Qué tal si hubiéramos hecho las cosas de otra manera?,

quizás ahora no estaría tan cansado…

¿Qué tal si nunca hubiéramos nacido malditos?,

aún así seríamos unos malditos…

¿Y qué tal si se supiera la verdad?,

y ningún corazón estuviera tan arraigado al otro,

como un alma confundida, drogada por un sentimiento de tristeza…

que la hace insensatamente feliz.

¿Qué tal si la persona en la que pienso leyera mis palabras?,

¿sentiría algo que no fuese indiferencia?,

querido lector…

¿Qué tal si fuera el yo de un universo paralelo?,

el yo de un universo paralelo en el que no existen los problemas…

Entonces, creo que no conocería la felicidad.

¿Pero qué tal?, ¿¡qué tal!?,

¿si dejaran de acecharme esas malditas arpías de la noche cada vez que intento conciliar el sueño…?,

¿y si no me vieran más con esos ojos sangrientos?,

¿ni me hablaran más al oído diciendo, diciendo, ¡gimiendo!?

“Nunca conocerás esa felicidad, nunca lograrás eso que tanto anhelas, porque tienes miedo, y siempre tendrás miedo. Porque eres un secreto, y siempre serás un secreto. Porque alguien más podría llegar a serlo y siempre serlo. Porque eres débil y dependiente, porque sientes que no puedes destrozar el corazón de mil personas, solo por tu felicidad…Una felicidad que jamás consumarás, pues siempre estará atada a la tragedia”.

¡A callar!

Silencio…por favor silencio.

Pretendo hacer del miedo un sentimiento ficticio, así como he hecho con el amor.

“¿¡Pero por qué!?, ¿¡qué rayos dices!?”

Para amar no hay que mentir, pero para mentir, muchas veces hay que amar.

¿Qué tal si supiera que soñar con un mundo diferente jamás podrá llegar a ser suficiente?,

y si supiera, además, que hacer algo por un mundo diferente, tampoco será nunca suficiente…

A veces el silencio es la mejor cura para quien tiene miedo…

Pero a veces el silencio es también su peor enemigo,

el aliado de la Muerte.

¿Qué tal si…qué tal si pudiéramos cortar lo que nos une, sin que nos duela?

¿Y qué tal si algún día, encontraras el coraje necesario para AMAR, allá, en tu corazón?

¿Y qué tal si no te lo tomaras tan a pecho,

y supieras que esto no es nada personal?,

¿qué tal si pudiéramos volvar,

libres, como una nube en el azar?

Je veux faire quelque chose qui…qui me rend heureux…

Je veux étudier français, aller à Paris,

et oublier tout ce qui me rend malheureux…

Je te veux oublier, je ne te veux pas penser plus…

Parce que ce que je veux,

c’est un amour gratuit, pas de mensonges…

Je veux écrire en français,

je veux penser en français,

je veux diré au revoir en français,

peut-être qui alors…blah blah blah

Je veux penser que dire des choses en français,

les plus beau…

Je veux comprendre l’univers,

et être heureux juste pour que…

et être un idiot…juste pour que.

Rage!!!

Y qué tal, ¿qué tal si nunca me cansara de escribir?,

¿qué tal si fuera como respirar?

Quizás entonces podría ser feliz.

Santiago Restrepo Castillo


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