Un poco de “psico-análisis” (desde mi feliz ignorancia)

Estereotipo: Idea o imagen aceptada por la mayoría como patrón o modelo de cualidades o de conducta.

WordReference.com

Existen personas que basan su vida (quizás de manera inconsciente) en un conjunto de estereotipos. La sociedad las advierte de estas ideas o imágenes, y como ser gregario que es el humano, la persona (si no hace un uso previo de su capacidad de razonamiento a un nivel máximo) intenta seguir la imagen o idea más acertada para su modelo de vida…aquella con la que se sienta más a gusto.

Existen muchísimos estereotipos innegables, tal vez inherentes a las sociedades contemporáneas…”Intelectuales” es el primero que se me viene a la mente.

PARÉNTESIS

“Pero, Santiago, ¿por qué estás reforzando los estereotipos?, eres un maldito idiota ya no te quiero, no volveré a leer tu blog y te haré un rezo maldito para que te de lapsus calami cada intentes escribir”

¡Calma!, hablo de los estereotipos para llegar a una idea consecuente relativamente estructurada, no lo hago porque crea ciegamente en ellos.

FIN DEL PARÉNTESIS

Entonces, las personas van siguiendo de manera inconsciente algún estereotipo en específico, lo cual va moldeando desde su personalidad hasta su círculo social, pasando por los sucesos que hay en su cotidianidad y por la forma en la que entiende el mundo.

Un adolescente reggaetonero, farrero, de clase alta, que anda por toda la ciudad en la camioneta que le dieron de Navidad definitivamente ve la vida de un modo MUY distinto al becado que prefiere la música clásica, acostumbra a usar el transporte público para todo y estudia tanto que a duras penas puede salir a “farrear”.

Según los estereotipos más populares, una persona intelectual es como la segunda que he descrito en el párrafo anterior pero…¿qué pasa cuando hay personas como la primera, que son extremadamente inteligentes y aplicadas?

Respuesta: los estereotipos se rompen. Todas estas ideas e imágenes previas que la sociedad logró modelar en nuestras mentes de una manera tan imparable y ciertamente irremediable, se vuelven total y completamente obsoletas.

Cuando una persona se enfrenta con una situación que rompe una de las ideas fundamentales de su vida, puede llegar a sufrir una crisis de identidad, o una crisis existencial, o simplemente una extraña depresión a la que no le encuentra descripción razonable alguna (un delirio inefable).

¿Qué pasa cuando el becado, que siempre ha tenido cierto sentimiento de desagrado por el farrerito (sentimiento provocado por un complejo de inferioridad que ha compensado con el hecho de ser más inteligente [según el estereotipo]), se percata de que el farrerito al parecer es mucho más inteligente que él? Podríamos agregarle a la situación (para hacerla un poco más dramática) el hecho de que además el becado se da cuenta de que el farrerito podría tener beca pero no porque es demasiado adinerado como para que se justifique, también que el farrerito tiene una hermosa novia (cosa con la que el becado, por sus problemas de introversión, solo puede soñar) y un círculo social extenso, además, él sale y se divierte con sus amigos, y obtiene mejores notas que él, que se mata día y noche estudiando para no perder la beca.

Los paradigmas mueren, y el personaje entra en una profunda crisis…¿no se suponía que…? NO.

Personalmente, admiro a las personas que son capaces de romper paradigmas que tenía establecidos ya como axiomas, les tengo un ridículo sentimiento de respeto, porque por alguna razón, logran hacerme entender que con el paso del tiempo y la evolución de la sociedad, los paradigmas del pasado pasan a ser obsoletos e, inevitablemente, se ven reemplazados por otros (en el caso tratado en este escrito, el nuevo estereotipo sería el del farrerito-reggaetonero-inteligente). Además, ese tipo de personas hacen que me replantee a mí mismo, lo cual provoca un periodo de cambios…y que alguien que a duras penas conozco logre esto, es definitivamente excepcional.

Nota: En otra entrada, quizás, hablaré acerca del por qué una persona siente la necesidad de cambiar cuando ve que uno de los paradigmas sobre el que estaba basado su estabilidad, se rompe.

Nota 2: A lo largo de mi vida, he sufrido solo dos pérdidas de estereotipo, una de las cuales se ha repetido ya tres veces…lo cual me llamó urgentemente a la evolución.

Santiago Restrepo Castillo


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