Otra idiotez

Solo en el delirio de mi soledad puedo convencerme a mí mismo de luchar por ser lo que siempre he deseado. Aunque el diario vivir me agobia, por su pesado ajetreo y su indiferente actitud ante la importancia vital de las necesidades básicas de un espíritu humano tan severo como el que creo poseer. Quiero cambios, siento que debo realizarlos, estoy cansado de pensar del mismo tonto modo, estoy cansado de vivir del mismo tonto modo, estoy cansado de ver del mismo tonto modo y aún así seguir haciéndolo todo igual.

Las ilusiones del pasado de nada me sirve, ¡de nada!, no merezco ser tan un solo un quizás, una historia imaginada en la mente de un joven confundido; no merezco ser solo el objeto mental de alguien que no existe; no merezco una vida tan lóbrega y cerrada, no merezco verdugos personales, no merezco nada de lo que me hace infeliz, no lo merezco, y aún así lo tengo, todos los días al despertar en mi memoria, a cada respiro entre los recuerdos del ayer, a cada paso, entre el ajetreo de la vida…y a cada mirada, a cada mirada.

Clavado en el suelo, pero no quiero seguir así. Clavado en el suelo, pero no quiero seguir así. Clavado en el suelo, pero no quiero seguir así.

A veces no sé de dónde sacaré las fuerzas para seguir, si realmente no quiero hacerlo.

A veces desearía que en el mundo hubiera otro como yo, solo entonces sentiría que hay alguien valioso en este mundo. Todos los demás son demasiado egocéntricos como para entender que yo también tengo sentimientos.

Santiago Restrepo Castillo


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