Esta vez…

Esta vez no se trataba de nadie que no fuera yo, no se trataba de la que me había usado de rebote y luego había vuelto con su ex, no se trataba del que había engañado a su novia con un man, no se trataba ni siquiera de las pocas que llegaban a interesarme medianamente…se trataba de mí, ¡y punto!

En mi cerebro, últimamente, una alarma sonaba, algo se movía, tratando de volver a encajar, pues definitivamente estaba fuera de lugar, y sencillamente no sabía como hacer que regresara al sito al que pertenecía…quizás en algún momento del que no fui plenamente consciente mi mente adquirió un desorden al que quería serle indiferente, para intentar ser feliz.

No era una coincidencia el hecho de que no fuese capaz de sentirme parte de nada, ni siquiera sentía que fuera un estudiante de ingeniería, con todo el rigor de lo que aquello conlleva. No sentía que formara parte de mi propia universidad y ni siquiera sentía que formaba parte de mi pseudo-grupo social…aunque claro, es lógico, sabiendo que simplemente, la mayor parte del tiempo, no me siento como parte de este mundo (aunque esté en él).

En fin, ahora las cosas tenían que cambiar, de un modo u otro, tenía que intentar…¡no!, definitivamente tenía que tomar un camino, y no precisamente cualquier camino, sino aquel que me llevara a la auto-realización, un camino que me llevara a sentirme como una mejor persona, un camino en dirección a la autotelia…

Sabía que las cosas no podían seguir como iban porque mi inconsciente me lo decía: no me permitía sentirme cómodo con mi vida real, no del todo, me decía que estaba traicionando (de alguna manera) a todos aquellos que me rodeaban y pretendían conocerme, me decía que hasta que no dejara de hacer lo que me limitaba, lo que me hacía sentir eso, no podría avanzar en ningún sentido…quizás esa era la explicación de mi inexistente miedo a repetir semestre, quizás sentía que no estaba listo para avanzar…y era de esperarse, es algo que ha estado haciéndose esperar por mucho tiempo, desde que entré a primer grado tras saltarme el preescolar por saber leer ya desde kinder, sin que nadie me enseñara a hacerlo…Cada año desde eso estuvo marcado por la diferencia, por el ser diferente, por el ser el pequeño del salón, pero siempre me mantuve a la vanguardia porque quería terminarlo todo rápido…ahora no, ahora quiero ser lo más normal posible…y dentro de esa normalidad contemplo una extraña perfección que no he podido lograr, no desde que lo he tratado con todas mis fuerzas: universitarios con vidas sociales envidiables, notas envidiables, parejas envidiables, posición económica envidiable…de alguna manera, quiero estar en ese nivel de “normalidad”, pues realmente, para el sistema de referencia que había venido manejando por mucho tiempo, esa normalidad es en verdad lo que siempre había buscado, la “diferencia” sustancial.

Sé que mientras siga los pasos que he venido tomado desde hace unas semanas, no voy a lograrlo…así que tengo que pensar muy bien las cosas, y seguir adelante únicamente por un camino, no puedo andar cambiando de sendero, así no voy a llegar a ningún lugar.

Santiago Restrepo Castillo


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