¿Por qué será?, ¿¡por qué será!?

Pasa cuando siento que las cosas van demasiado bien, sucede únicamente cuando siento que nada puede ser tan perfecto, ocurre precisamente en el momento en el que tomo plena consciencia de que no es posible que todo esté tan maravillosamente en su lugar…

¿De qué hablo?, no sé, creo que de todo en general, de una amistad, de la academia, del deporte, de la vida misma…

Pero, no debería ser así, ¿cierto?, aún así, por desgracia, esa es la realidad…y es que es de esperar, pues cuando la vida te acostumbra a cierto tipo de cosas, por esas cosas del…”azar”, inevitablemente se siembra en ti la idea de que no pueden ser de otra manera…

¿Por qué habría yo de llegar, algún día, a conocer a alguien “especial” (¡puaj!) cuando durante toda mi vida no lo he hecho y en mis más exitosos (pero aún fallidos) intentos las cosas han sido increíblemente esporádicas e instantáneas?

¿Por qué habría yo, algún día, de ser un excelente, ¡excelente estudiante!, si desde décimo grado a la actualidad (segundo semestre de ingeniería) no lo he vuelto a lograr?

¿Por qué habría yo de conocer personas que compartan mis gustos e intereses, personas con las que pueda formar una realmente cómoda amistad, personas con las que pueda hablar de matemáticas y con las que pueda jugar videojuegos y también hablar de cómo programar otros, etc., si durante toda mi vida, todas las personas que han llegado y me han marcado fuertemente han desaparecido en no menos de un año, como máximo? 

¿Por qué habría yo de querer seguir intentado encontrar a alguien especial, o hacerme con un buen grupo de amigos, o ser un excelentísimo estudiante, o lo que sea, si la vida me ha mostrado que entre más luche, intente y busque, lo único que logro es estar peor que antes?

Yo digo que…fuck it!, me quiero ir a vivir a Marte.

Nota: De una manera u otra, debo encontrar un camino…por ahora me plazco en el desahogo, aunque sé que no siempre podré hacerlo…quizás debería intentar ser uno de esos genios atormentados que plasman su ira reprimida en obras llenas de genialidad, pero…¡oh!, lo he intentado ya, he escrito y publicado libros y…¡oh!, a nadie le ha importado. A veces pienso que sería tan agradable rendirse, pero mi otro-yo me dice que eso es de cobardes, y mi yo-yo concuerda, cayendo en cuenta de que estos pensamientos no son más que momentos de debilidad que a fin de cuentas no importan demasiado…después de todo, aún queda mucho tiempo…

Santiago Restrepo Castillo


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