El problema

El problema de escribir, a veces, es que en verdad hay que sentir lo que se escribe, y a veces, eso no pasa, entonces se corre el riesgo de convertir la obra en la que tanto tiempo se ha invertido, en un fiasco, un intento desesperado, superficial y materialista de expresar las ideas oníricas y magistrales que se engendran en la mente del soñador…

Es normal tener miedo de arruinar la obra maestra, pues un libro, un libro puede ser comparado con una escultura…un martillazo mal dado y todo se derrumba. Hay que tener cuidado con cada palabra escrita, tratarla como si tuviera vida, porque…están vivas, las palabras viven con quien las lee para transmitir…sueños, experiencias y verdades.

Santiago Restrepo Castillo


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